Lo que Hugh Hefner escondía bajo el batín

Dice un famoso proverbio chino que un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama, quizá ese haya sido el secreto de la longevidad de Hugh Hefner, que acaba de morir a los 91 años. El editor de Playboy fue duplicando, triplicando y hasta cuadriplicando la edad de las rubias junto a las que siempre posaba con una sonrisa, sin miedo al ridículo ni al paso del tiempo, que de forma inevitable acabaría transformando al antiguo seductor en un viejo verde. En los últimas décadas no era más que un personaje pintoresco, una reliquia pop del siglo XX, pero bajo su sempiterno batín rojo y su gorra de capitán, Hefner fue un revolucionario que transformó la pornografía en cultura de masas y aportó ideas novedosas en campos tan dispares como la televisión o la arquitectura.

En su maravilloso ensayo Pornotropía. Arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría, la filósofa antes conocida como Beatriz Preciado, ahora llamada Paul B., explica cómo Hefner fue capaz de redefinir el concepto de masculinidad aportando a los hombres un nuevo espacio “alejado de las leyes morales y sexuales del matrimonio heterosexual”, a la vez que convertía su famosa mansión en un plató llenó de cámaras, anticipándose en más de cuatro décadas al nacimiento de programas como Gran Hermano.

El ideal de Hefner era un hombre soltero, culto y seductor y buscó para él una compañera a su medida con la que compartir cama: la playmate, una pin up de carne y hueso que no suponía una amenaza, como la prostituta, ni una carga, como la esposa. “Estas chicas tenían la inocencia y la naturalidad de la vecina de al lado, pero manifestaban también su sexualidad”, decía Hefner. El tiempo y el Informe Kinsey le darían la razón: a las buenas chicas también les gusta el sexo, pero lo que hoy en día resulta una obviedad, en la Norteamérica de los años cincuenta era un concepto bastante escandaloso.

Desde las páginas de su revista, que llegó a tener una tirada de seis millones de ejemplares, Hefner defendió el aborto, el uso de anticonceptivos y los derechos del colectivo gay, definiéndose a sí mismo como un icono de la liberación sexual, una falacia que las feministas enseguida desmontaron. Hefner solo luchó para que los hombres, que siempre dominaron la esfera pública, se apropiaran también de la privada, hasta entonces patrimonio femenino, de ahí que se paseara en bata y zapatillas dentro y fuera de su casa, esa mansión que Preciado define como “el primer burdel multimedia de la historia” y en el que las mujeres tenían la misma función que el mueble bar: un objeto decorativo destinado al ocio.

Hoy, el hombre que acabó con el tabú de las relaciones prematrimoniales y aportó al mundo la cama giratoria, ha muerto dejando de tras de sí un imperio en decadencia que no ha podido competir con Internet, ni ha sabido adaptarse a los gustos de un público que creció viendo sexo en prime time y para el que Playboy ya solo es una reminiscencia naif del siglo pasado.

Referencias bibliográficas:

Preciado, Beatriz, (2010). Pornotopía: Arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría. México. Anagrama.

Edgren, Gretchen, (1996). El libro de las playmates. Barcelona. Evergeen

2 comentarios sobre “Lo que Hugh Hefner escondía bajo el batín

Agrega el tuyo

  1. Enhorabuena por el blog, Rosa y más ahora cuando nos dominan los 140 caracteres, las compresiones y demás mierdas. Una cosa, ¿hasta que punto eran las relaciones prematrimoniales tabú en los EE.UU en aquel entonces? Pregunto por ignorancia, pensaba que el puritanismo tuvo idas y venidas, pero lo desconozco.

    Me gusta

    1. ¡Gracias George! El Código Hays estuvo vigente en EEUU hasta 1968 y no permitía mostrar relaciones prematrimoniales en el cine, de hecho incluso los matrimonios en las películas dormían en camas separadas, luego en la vida real, de puertas para dentro, supongo que cada uno hacia lo que le daba la gana 😉

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: